Génesis: un libro de principios

Génesis es un libro de principios. En él se establece la estructura fundacional de toda la Creación. El título de Génesis en hebreo es breshit, que se traduce con las dos primeras palabras del libro en español: “en el principio”. En Génesis encontramos el principio del cielo y la tierra, de la luz y las tinieblas, de las montañas y el mar. Génesis nos provee de los primordios del hombre y la mujer, del matrimonio, el trabajo, el pecado y el sufrimiento, la muerte. En este libro tenemos la primera promesa del evangelio y los primeros pasos de la historia de la redención. Todo está contenido en el primer volumen del Pentateuco, la Ley de Moisés.  

Al ser un libro de principios, Génesis establece el fundamento necesario para un entendimiento correcto de las Escrituras, y aún de la historia de los hombres. Es como si nos presentase el ADN del cuerpo histórico que transcurre en el tiempo y hasta el fin. No seremos capaces de comprender el desarrollo de la narrativa bíblica, ni los principios teológicos que sustentan nuestra fe, si no prestamos atención a la enseñanza de Génesis. Aquí están los pilares que sustentan todo el edificio de las Escrituras, el marco histórico y conceptual de la doctrina bíblica. 

Este fue el propósito del Génesis para sus primeros receptores. Moisés entregó el libro de Génesis al pueblo de Israel cuando se encontraban en las llanuras de Moab, a punto de entrar en la Tierra de la Promesa. Después de más de cuatro siglos de esclavitud en Egipto, y de cuarenta años vagando en el desierto, Israel necesitaba un libro que le ayudase a entender quiénes eran y cómo debían vivir. Génesis es el primer libro del Pentateuco y el que ilumina su enseñanza. La liberación de Egipto, las leyes promulgadas en el Sinaí, los tratos de Dios con el pueblo en el desierto, sólo se entienden a partir de este libro. Génesis es el prolegómeno de toda la obra. ¿Por qué se prohíbe la idolatría? ¿Por qué no debían esculpir imágenes? ¿De dónde viene el Sabbath? ¿Por qué se prohibe el asesinato y el adulterio? Las respuestas están aquí. Israel encontró en Génesis el libro formativo para establecerse como pueblo y nación.   

¿Por qué este es un libro importante para nosotros? 

Han llegado los días profetizados por el loco de Nietzsche, en los que la muerte de Dios ha difuminado los puntos cardinales de nuestra existencia. Son tiempos extraños, en los que ya nadie sabe distinguir la verdad de la mentira, y en los que el comportamiento ético se ha reducido a una cuestión de preferencia. Los fundamentos están destruídos. Lo están conceptual y espiritualmente, pero también en la práctica. Divorcios express, niños con ataques de pánico, adolescentes que se quitan la vida, ancianos que mueren en la soledad, crisis de identidad sexual. El ruido ensordecedor del colapso social retumba a nuestro alrededor y hace daño.       


En el Salmo 11:3 David se pregunta: “Si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo”. Una buena respuesta es volver al libro de Génesis. Como iglesia, tenemos la oportunidad de edificar nuestras vidas en una roca fuerte, pero debemos conocerla. En el primer libro del Pentateuco encontramos los principios para cimentar nuestras vidas en un lugar seguro, para establecer las bases de una nueva humanidad. Cuando todo está destruído, cuando sólo restan escombros, lo único que podemos hacer es construir, y Génesis es el libro que necesitamos para ponernos manos a la obra. En él encontramos el mejor manual para edificar nuestras vidas.  

Pedro B. Blois